La trampa del "bueno": ¿A quién cuidas mientras te abandonas a ti mismo?

Hay una frase que escucho constantemente en consulta: "No quiero ser egoísta". Suele venir de personas que son el pilar de su familia, la mano derecha en su trabajo y el paño de lágrimas de sus amigos. Personas que siempre están, pero que nunca se encuentran.

Si sientes que tu agenda está llena de necesidades ajenas y tu propia lista de deseos está en blanco, es hora de hablar de la trampa del cuidador.

El mito del egoísmo

Nos han enseñado que mirar por uno mismo es un acto de egoísmo. Pero en Aquí Importas, tenemos otra definición: el autocuidado no es un lujo, es una responsabilidad.

Imagina que eres un socorrista. Si te lanzas al mar a salvar a alguien sin saber nadar o sin oxígeno suficiente, el resultado no serán dos personas a salvo, sino dos personas ahogándose. No puedes dar lo que no tienes. Si tus reservas emocionales están a cero, lo que das no es amor ni ayuda, es sacrificio, y el sacrificio siempre termina en resentimiento y agotamiento (burnout).

Los síntomas de la "entrega invisible"

Quizá te identifiques con esto:

  • Sientes culpa cada vez que intentas descansar o hacer algo solo para ti.

  • Te cuesta horrores decir "no", aunque sientas que vas a estallar.

  • Tienes la sensación de que, si tú te detienes, todo tu mundo se desmorona.

  • Sientes una irritabilidad que no comprendes con las personas que más quieres.

Poner límites es una forma de amor

Aprender a poner límites no es levantar un muro para alejar a la gente; es construir una puerta para decidir quién entra y bajo qué condiciones. Decir "ahora no puedo" o "esto me hace daño" no te hace mala persona, te hace una persona sana.

En Aquí Importas, te ayudamos a:

  1. Redefinir tu valor: Tu importancia no reside en lo útil que eres para los demás, sino en quién eres tú.

  2. Perderle el miedo a la decepción ajena: No eres responsable de las emociones de los adultos que te rodean.

  3. Recuperar tu espacio: Aprender a ser tu prioridad sin que el mundo se acabe (porque, spoiler: no se acabará).

Recuerda: No eres una ONG, eres un ser humano con límites. Y para nosotros, tus límites y tu descanso importan tanto como los de los demás.

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